martes, 4 de junio de 2013

Actividad 10- La reforma electoral

Para resolución en la carpeta.

1- Lee atentamente el texto extraído en forma de resumen del libro "El radicalismo argentino" del historiador David Rock sobre la Ley Saenz Peña.  
2- Infiere los motivos por los cuales el presidente Roque Saenz Peña propulsó esta ley.
3- Señala cuál es la opinión del historiador sobre esta reforma electoral.
 
Sáenz Peña, creía que la elite debía democratizar las instituciones del país y organizar un partido conservador popular mayoritario, legitimando así su control y suprimiendo las expresiones mas inquietantes de descontento popular, como las que formulaba la clase obrera inmigrante. Uno de los principales sostenedores del presidente fue Carlos Ibarguren.
Otro objetivo de los reformadores, era la promoción de partidos políticos “modernos”, capaces de suministrar una articulación coherente de diversos grupos de intereses. Los reformadores llamaban a esto “democracia orgánica” y la oponían al viejo sistema de fraude , la violencia, la participación limitada y las organizaciones partidarias “personalistas”, fundadas en el patronazgo y las alianzas pragmáticas entre facciones.
Mayor representación y participación, aumento del porcentaje de votantes, formación de partidos políticos que reflejasen las “tendencias concretas”: estas eran finalidades que perseguían las medidas de reforma. Se confiaba en institucionalizar la participación política y en establecer la urna como arbitro principal del cambio político.
En lo que respecta a los obreros, el propósito fundamental era permitir un desarrollo limitado del Partido Socialista en Buenos Aires para que actuase como válvula de escape de las demandas obreras, a fin de  reducir el atractivo del anarquismo. Pero los reformadores no se mostraban en absoluto dispuestos a renunciar a los métodos de control obrero que habían venido empleando desde comienzos de siglo. (Ej. Ley de residencia)
A pesar de su insistencia en la formación de partidos políticos de masas y la incorporación de la minorías, la Ley Sáenz Peña apenas abrió el sistema político o los grupos de propietarios nativos de clase media y a la minoría de trabajadores que eran oriundos del país. El nuevo sistema constituía una concesión mínima tendiente a restaurar la estabilidad política y resguardar los intereses de la elite. La reforma tenia todas las trazas de una legislación liberal progresista, pero no modifico la situación de los inmigrantes ni la de los trabajadores.
El partido conservador popular que el grupo de Sáenz Peña aspiraba a crear en el orden nacional no logro materializarse, dado que las rivalidades regionales perduraron y no fue posible encontrar una formula oportuna y aceptada para ganarse el apoyo de los sectores urbanos. Fue, en cambio, el radicalismo el que floreció para convertirse en 1916 en el movimiento político mas poderoso del país.
Pero si bien la elite se había visto forzada a ceder en su dominio  directo del Estado, la ley Sáenz Peña no había hecho nada por afectar la distribución del poder económico. Y esto era fundamentalmente el “conservadorismo”: representaba al estanciero, al poder financiero y comercial de Buenos Aires, al vinculo con los mercados europeos y con el suministro de bienes de capital británico.

No hay comentarios:

Publicar un comentario